Quisiera dedicar el artículo del
mes a realizar una visión comparativa, entre los materiales que se utilizaban
en la enseñanza, cuando uno empezaba en primaria (años 70) y los que están a
nuestra disposición hoy en día. Me parece realmente enriquecedora esta visión
retrospectiva, para poder servirnos de todo aquello que haya mejorado, pero sin
desdeñar lo que todavía puede resultar muy útil actualmente.
Sin duda uno de los mejores libros de texto
que han pasado por mis manos, en cuanto a síntesis, nivel, y metodología en
Primaria es la Enciclopedia Álvarez, que tuve el gusto de estudiar durante unos
cuantos años con mi inolvidable maestro D. Julián Cordero Manjarín.
Aunque, probablemente ninguno de
los que se acerquen a este artículo la haya conocido, puedo asegurarles que
cualquier persona que dominara los contenidos que abrigaba este texto,
podríamos decir que tenía un gran nivel, no ya de primaria sino, en muchos
casos, de mucho de lo que se puede estudiar en niveles superiores.
Los tiempos han evolucionado y
mucho, y podemos vanagloriarnos de disponer de herramientas como las TIC, que
hacen que se encuentre a nuestro alcance toda la información que jamás
hubiésemos podido imaginar.
A su vez, las metodologías
también lo han hecho, y el trabajo individualizado ha dado paso en muchos casos
al trabajo cooperativo, como forma de llevar a cabo un proyecto de forma más
provechosa.
Ahora bien, no se debe olvidar
nunca esa figura clave que es la del profesional docente. Con los nuevos
tiempos su figura ha evolucionado también, de la enseñanza magistral a la de
orientador, pero es por ello que quizá cobre, si cabe, mayor relieve.
En años anteriores con un texto
bien armado, pedagógicamente hablando, y un buen profesor que nos ayudara a
digerirlo bastaba. Hoy en día con la infinidad de información a nuestro
alcance, si no disponemos de ese guía que nos ayude a orientarnos en el camino,
estaremos en la mayoría de los casos perdidos e incurriremos en unas pérdidas
de tiempo increíbles (“los árboles no nos dejarán ver el bosque”).
En resumen, abogo por la
utilización de unas herramientas modernas y universales, pero sin olvidar algo
clave: este nuevo manual necesita de un buen guía que alumbre inicialmente
nuestro camino hacia el objetivo que nos marquemos, para poder posteriormente
investigar por nosotros mismos.
